Abandono

Abandono

No hay nada más triste
que enfrentar
el fin de una relación
con un ser a quien amamos.

Ya sea por distanciamiento geográfico,
rechazo,
abandono,
muerte
o divorcio. 

Todos
en algún momento
hemos tenido
el atemorizante pensamiento
de lo que significa
perder a alguien importante
en nuestra vida.

Y ese temor se produce
porque el sentimiento de abandono
amenaza directamente
a nuestra autoestima.

Aún mi propia historia de abandono
no es diferente a la tuya; 
seguramente la situación,
los personajes y las circunstancias
de mi experiencia cambien... 
pero las características permanentes e invariables
que definen al abandono
y sin las cuales no sería lo que es... 
han sido idénticas.

Lo importante en mi realidad es la respuesta a esta pregunta...

¿Podrá algo separarme del amor de Cristo? Ni las dificultades, ni los problemas, ni las persecuciones, ni el hambre, ni la desnudez, ni el peligro ni tampoco la muerte... estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los poderes diabólicos, ni lo presente, ni lo que vendrá en el futuro, ni poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada podrá separarme del amor de Dios que he encontrado en mi Señor Jesucristo. Romanos c8 v35, 38-39
Agotado?

Agotado?