Perdón - E25

Perdón - E25

Suscribete: iTunes | GooglePlay
Contacto: Twitter | Facebook | Email

Perdón | Voluntad vs Sanidad.

Desde la perspectiva
tanto de la teología
como de la ciencia
el perdón
es la disposición
de una persona
para dejar atrás
un pasado doloroso. 

Sólo un corazón sano
es capaz de perdonar
de manera eficaz.

Seguramente
habrás escuchado
que perdonar
no significa
necesariamente
tener que seguir
relacionándote
con la persona
que te lastimo
o te ofendió.

Que la restauración
de una relación
y el perdonar
son dos cosas
separadas. 

Asumo que entiendes
que al perdonar
no justificamos la maldad.

Que perdonar
no quiere decir
que te vas a olvidar
de lo que pasó 
y cómo pasó. 

Que perdonar
no significa
que tenemos
que evitarle
a la persona
que nos hizo daño
que enfrente
las consecuencias
de su maldad.

Seguramente
te habrán dicho
que perdonar
no es sinónimo
de debilidad.

Todas estas cosas
son verdad
y es muy probable
que tú ya las conozcas
por lo tanto
hoy quiero darle
un enfoque diferente
al tema del perdón.

En mi experiencia
aconsejando personas
nunca nadie ha venido a verme
para que le ayude
con el problema
de la falta de perdón.

Sin embargo,
el tema de la falta perdón
muchas veces surge
como la raíz
del problema
por el cual la persona
acudió a la terapia.   

Por ejemplo, 
alguien visita al psicólogo
para tratar una deuda emocional
que viene arrastrando
desde hace mucho tiempo. 

Tal vez
se trate de algo
que le sucedió en la infancia, 
podría ser también
la ruptura con su pareja
o incluso
personas que salen
emocionalmente lastimadas
de la iglesia.
 
Ahora,
que es lo que sucede
en medio
de la terapia…
de repente
surge la necesidad
de perdonar a alguien.

De pronto
se trata
de uno
de sus padres, 
su ex, 
el pastor
o algún líder de la iglesia…

Mientras eso no sucede
(es decir),
otorgar perdon a esa persona,
el proceso de la sanidad
de la deuda emocional
por la cual acudió a la terapia
simplemente se detiene. 

Entonces
en mi afán
de ser asertivo
y efectivo
aconsejando
a la gente
me puse
a colectar datos
y a tratar
de establecer patrones
y esto es lo que descubrí…

  • La gente aunque lo niegue sabe que perdonar es lo que debe hacer.
  • La gente perdona pero no porque sabe que tiene que hacerlo, sino que esos sucede únicamente cuando existe la disposición para hacerlo.
  • El enfoque de un psicólogo nunca debe ser que la persona logre perdonar, sino que se libere de las emociones que le impiden hacerlo.
  • Detrás de la falta de la disposición para perdonar siempre existe una emoción debilitante como factor limitante.

De todas
las emociones debilitantes
que yo pudiera enumerar
y que poseen el potencial
de limitar a una persona
para que experimente
los beneficios
que se disfrutan
al otorgar perdón, 
la ira, 
ocupa
el primer lugar.

Los adultos
que hoy no pueden perdonar
a sus padres
porque crecieron
en un hogar
en donde
uno de ellos
era alcohólico, 
porque fueron testigos
y víctimas
de la violencia doméstica.

Adultos
que cuando niños
no pudieron hacer nada
para evitar el abuso físico
o sexual
hoy son personas
que sienten ira.

La ira no resuelta
es una condición emocional
generadora de factores negativos
en la conducta. 
La ira no resuelta
produce amargura, 
resentimiento, 
desconfianza
y falta de perdón.
Si la ira no resuelta
no se aborda de manera responsable
con el tiempo
se convertirá 
en un obstáculo importante
para el crecimiento personal.  

Si tu corazón
está herido
debido a que alguien
te hizo daño, 
te traiciono
o te hirió 
con cualquier tipo
de manifestación
de maldad...

nadie niega
que tengas razones válidas
para sentir ira

pero
también debes entender
y reconocer
que es necesario
que trabajes
en esa ira no resuelta
y te muevas
más allá 
de los límites
en los que la ira
te quiere encerar
(es decir), 

debes moverte
hacia el perdón, 

porque de lo contrario
si no lo haces
quedarás atrapado(a)
en un ciclo de resentimiento
y amargura.

Sin la disposición a perdonar, no pasará nada: importante o positivo en nuestra vida. Pero sin resolver la ira que sientes, la voluntad de perdonar nunca emergerá de tu corazón.

Muchas veces
he escuchado
esta frase: Quiero perdonar pero no puedo. 

En lo personal
creo que mucha gente
que dice esto
es honesta, 
pero tal vez
el problema no esté 
en la voluntad
para perdonar
sino en el enfoque
que le estamos dando
al tema del perdón. 

Esto es lo que propongo: Qué pasaría si en lugar de buscar los argumentos para convencernos sobre que «el perdonar» es lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos, y en su lugar, nos enfocáramos en sanar las emociones debilitantes que se produjeron en el momento en que fuimos lastimados?

Bueno, 
esto es
lo que yo creo
que sucedería, 
alcanzaríamos
la libertad interior
para otorgar nuestro perdón
a quienes nos hayan lastimado. 

En lo personal
no conozco
 aninguna persona
emocionalmente saludable
que tenga problemas
para perdonar...
porque sólo un corazón sano
es capaz de otorgar perdón
de manera eficaz.


Suscribete: iTunes | GooglePlay
Contacto: Twitter | Facebook | Email

Agradecimiento - E26

Agradecimiento - E26

Crianza IV - E24

Crianza IV - E24