Cambio II - E16

Cambio II - E16

Suscribete: iTunes | GooglePlay
Contacto: Twitter | Facebook | Email

Cambio I | Las 4 fases del cambio

El cambio en la conducta
hay que verlo
como un proceso
a través
de una serie
de etapas
en forma lineal, es decir, 
el cambio es un fenómeno
que se va desarrollando
en una medida
determinada de tiempo. 

Una vez
que se inician
este proceso, 
es muy probable
que se dé 
una situación
muy común
y normal…
se avanza y se retrocede
entre una fase y la otra, 
mientras se alcanza
a la expresión final
del cambio.

Las etapas
o fases
del cambio
se las conoce como…

  1. Consideración
  2. Planificación
  3. Acción
  4. Prevención

La semana pasada
nombré las seis razones
más comunes
que hacen
que el cambio
sea una tarea
(aunque no imposible
de realizar)
no
necesariamente fácil. 

  • Razón #1: No queremos cambiar.
  • Razón #2: No creemos en nosotros mismos.
  • Razón #3: La presión del medio ambiente.
  • Razón #4: Nuestros fracasos anteriores al querer intentar cambiar.
  • Razón #5: Aún no hemos sufrido lo suficiente como para pensar en un cambio. 
  • Razón #6: Porque no conocemos cómo funciona la dinámica del cambio.   

La primera fase
del cambio
se la conoce
como
consideración
incluso
algunos psicólogos
dividen esta primera parte
en pre-consideración
y consideración.

Básicamente
lo que se quiere describir
con pre-consideración
es que se trata de la etapa
en donde
las personas
no están preparadas
ni tampoco
tienen la intención
de cambiar.

En términos prácticos
yo no le encuentro
ninguna utilidad
a esta pre-consideración,
personalmente
prefiero ubicarla
dentro de las razones
por las cuales
las personas no cambian... 

No queremos cambiar.
Se podría decir que una persona en esta fase, no va a tomar la decisión de cambiar en un futuro previsible; aunque saben que tiene que hacerlo no tiene la intención. Ya sea porque no quiere cambiar. Porque no cree poder. Porque la presión de su entorno es mucha. Porque se siente desmoralizado debido a intentos anteriores que terminaron en fracaso o porque aún no ha sufrido lo suficiente.

Incluso,
estar mal
o poco informado
sobre las consecuencias
de la conducta
(de alto riesgo)
que se debe cambiar,
puede hacer
que una persona
se mantenga en esta pre-fase
de forma indeterminada. 

Sin embargo,
cuando una persona
entra en la fase de consideración
ya está manifestando
la intención de cambiar.

Es alguien más consciente
no sólo
de las consecuencias negativas de no hacerlo; 
sino también
de los beneficios del cambio.

Lo sensible de esta primera fase, es que las personas pueden entrar en un estado de estancamiento (evaluativo) entre el costo y el beneficio de cambiar (es decir), el análisis de los pros y los contras, les producen una profunda ambivalencia que los hace permanecer en esta primera fase durante un largo período de tiempo. 

Y este
es un consejo
para pastores
y líderes cristianos...

Los individuos
en la etapa
de consideración
no están preparados
para que se los confronte
con exhortaciones
o motivaciones
que tengan el propósito
de que la persona
actúen
de forma inmediata.

Sin embargo,
la persona que se encuentra
en la fase de planificación
está más cerca
de la acción  
porque en esta segunda fase
ya se cuenta
con la intención de cambiar.

Incluso
se podría decir
que en esta fase (planificación)
la persona
ya ha tomado
algunas decisiones
a favor del cambio.

Es más,
ya cuenta
con un plan
de acción.

En su mente
ya existe la idea
de consultar con un profesional,
con un consejero, 
hablar con su médico, 
educarse sobre el tema
o enfocarse
en poner
a trabajar
su voluntad.

Una persona
en estas condiciones
sí puede ser confrontada
con la decisión de actuar.

Y esto
nos lleva justamente
a la fase número tres
de la dinámica
en el proceso de cambiar.

La Acción.

La acción
es la fase
en la que la gente
logra hacer
modificaciones evidentes
y específicas
en su estilo de vida.

Pero la acción será posible, en la medida que la planificación sea realista.

Es más,
la fase de acción
no es la piedra angular
en el proceso del cambio, 
esta fase
aunque muy importante,
sólo es
un eslabón más
en la cadena
en el proceso
de cambio. 

La acción sin prevención sólo produce cambios temporales o superficiales.

La prevención
es la fase
en la que la persona
ya ha logrado realizar
transiciones específicas
y correcciones evidentes
en su estilo de vida.

Además
están trabajando
en acciones
para prevenir
la recaída.

No quiero desalentarte
pero,
como lo dije
la semana pasada, 
tampoco
te quiero mentirte. 

Los estudios nos dicen
que para que un cambio
se lo pueda clasificar
como permanente
la persona
debe mantenerse
en la fase de prevención
durante un periodo de tiempo
que va de seis meses
a cinco años. 

Esto reafirma la teoría de que ningún cambio significativo (que se consiga por medio de la voluntad humana), es o puede darse de forma instantána.

Entiendo
y acepto
la realidad
de que Dios
y que Él
puede hacer un milagro
cambiando la vida de una persona
de forma radical. 

Tenemos como ejemplo
la vida del apóstol Pablo
en su experiencia
camino a Damasco.

Sin embargo,
situaciones como esa,
no invalidan la regla… 

¿a qué me refiero? 

Bueno, 
a que lo común
en la experiencia humana
es que los cambios se den
en base al esfuerzo
en un período de tiempo.

Cuando una persona
está en control
de su propia vida
sin que importe
si se trata de...

depresión, ansiedad, soledad, ira, estrés, 
mentalidad negativa, pornografía, 
fumar, comer en exceso, mentir, robar, drogas
o cualquier otra conducta de riesgo que limite su calidad de vida… 

Entonces ahí 
podemos calificar
el proceso de cambio
de esa persona
como terminado.

Él o ella
ya no se ven tentados, 
mantienen un 100% de auto-control
y poseen la seguridad interior
de que no van a volver
a sus malos hábitos. 

Puede que este criterio
de cero tentación
(de volver a los malos hábitos)
y del 100% de auto-control
te pueda parecer
demasiado bueno
como para ser real...

si es así,
entonces
te desafío
a que te inicies
en las fases
del cambio
y lo confirmes
por tí mismo.

 

Satisfacción - E17

Satisfacción - E17

Cambio I - E15

Cambio I - E15